22/03/12

La locura no se comió a Rondo


Esta es la nueva nota que escribí para la página oficial de la NBA.

Como siempre el escenario era la inmensa New York. Corría el año 2006 y todos los ojos del mundo NBA se posaban en “la ciudad que nunca duerme” ya que ésta albergaba una vez más el draft, la ceremonia en la que los nuevos talentos se unen a las estrellas. Otra noche más en la que caras de las futuras joyas de la liga se calzan sus gorras y sonríen junto a David Stern en una foto que pasa a la eternidad.
La ronda comenzó a girar, un italiano (Andrea Bargnani) sería el primer europeo en ser seleccionado - por los Toronto Raptors - en el puesto número uno. Sin saberlo, estábamos en presencia de lo que sería una dupla que le dio ciertas esperanzas a los Blazers, ya que en la posición dos escogían a LaMarcus Aldridge y obtenían nada menos que a Brandon Roy en la sexta, seleccionado por los Timberwolves.

Llegó el turno de Rudy Gay (8º), quien se puso “el cohete” de Houston en su cabeza y luego sería enviado a Memphis, en donde hasta ahora es una de las principales figuras. Pero no mucho más. Los nombres comenzaron a sucederse, los puestos pasaron y hoy en día vemos que aquellos apellidos que aparecieron entre las posiciones nueve y veinte no fueron muy influyentes en la vida de la NBA.

Pero llegaría el turno de los Phoenix Suns, quienes optaron por hacerse del base de la Universidad de Kentucky; Su nombre: Rajon Rondo. Oriundo de Louisville, jugó 64 partidos con la camiseta de los Wildcats y plasmó un promedio de 9,6 puntos (49,3% de cancha), 4,5 rebotes y 4,2 asistencias por juego, al tiempo que fue incluido en el “All American Team” de la NCAA en 2004.

Por aquellos tiempos los Suns eran animadores no solo de la conferencia Oeste, sino también de la NBA. Con un estilo de juego que regaba las cancha de espectáculo de la mano de un increíble Steve Nash, el equipo de Mike D’Antoni peleaba por un anillo que hasta el momento la franquicia de Arizona no tiene.

Además del canadiense, el roster de los Suns contaba con Marcus Banks para su reemplazo; Su misión consistía en darle algunos minutos de respiro al armador estrella dueño del equipo. Por eso en Phoenix consideraron que no era el momento de Rondo, y el 4 de julio decidieron traspasarlo a Boston junto a Brian Grant y una futura selección, más una suma de dinero. Así comenzó Rondo su carrera en la NBA, en un equipo histórico en vías de reconstrucción.

Seis años después se puede afirmar que aquel movimiento sería uno de los más importantes en la historia de Danny Angie como Manager, y vital en la vida de los Celtics. En apenas su segundo año Rondo se convirtió en el conductor de uno de los equipos más importantes del mundo, que con la llegada de Kevin Garnett y Ray Allen, y junto a Paul Pierce, formaron una base que devolvió a Boston a los primero planos de la NBA, conquistando el campeonato 2007/2008 tras vencer en la final nada más ni nada menos que a los Lakers.

A los 26 años Rondo uno de los mejores bases del mundo. Su capacidad para guiar las ofensivas y su lectura de juego son envidiables; Muy pocos jugadores influyen tanto en el armado de los ataques como él. Su primer objetivo siempre es el pase, y si bien son reconocibles los problemas con su tiro a media y larga distancia, siempre encuentra la manera de anotar y ha sido en más de una ocasión el goleador de los Celtics; En esta temporada promedia su marca más alta en puntos (13.4), junto con 10.3 asistencias, 4.8 rebotes y 1.6 robos. No obstante, la 2011/12 está siendo muy dura para los Boston Celtics. Hasta el momento marchan séptimos en el escalafón de la conferencia Este, y en algunos pasajes de se vio afuera de los puestos de postemporada. Como no podía ser de otra manera, esto trajo mucho malestar en el ambiente “bostoniano” y los rumores de cambios comenzaron a retumbar en los pasillos de Garden. Llamativamente el nombre de Rondo no estaba exento.

¿Alguien imaginaba que Rondo podría ser enviado a otro equipo? La idea – se comentaba – era que en Boston desembarcara un jugador que ayude a Paul Pierce en el trabajo de anotar, y sin dudas que el base sería una gran moneda de cambio para cualquier equipo. Sin embargo nadie podría ver a Rajon vistiendo otra camiseta que no tenga el verde y blanco.

Lejos de verse afectado por los comentarios, el extraordinario base celta sacó relucir su mejor versión, en primer lugar para sacar del pozo a su equipo, y también para demostrarle a toda la dirigencia que trasferirlo sería un grave error. Así fue que en febrero tuvo un rendimiento excelente con promedio de 13.2 puntos, 9.9 asistencias y 5 rebotes, mientras que en el mes de marzo lleva una media de 11.4 tantos, 12 pases gol y 4.3 tableros.

Tuvo performances extraordinarias como ante los Chicago Bulls, a quienes les marcó los 32 puntos, 10 rebotes y 15 asistencias. Un día después siguió su faena ante los Pistons con 35 tantos, pero fue el primero de los 5 partidos al hilo de Boston perdería en febrero. También logró una actuación sublime el pasado 4 de marzo ante los Knicks al cosechar 18 tantos, 17 tableros y 20 pases gol. Por suerte para todos los ciudadanos de Boston, este líder y crack que es Rajon Rondo no fue absorbido por el mal momento del equipo y las locuras dirigenciales. Seguirá vistiendo la histórica casaca celta por un tiempo más, y seguramente será uno de los encargados de sacar el equipo adelante.

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