La locura no se comió a Rondo
Esta es la nueva nota que escribí para la página oficial de la NBA. Como siempre el escenario era la inmensa New York. Corría el año 2006 y todos los ojos del mundo NBA se posaban en “la ciudad que nunca duerme” ya que ésta albergaba una vez más el draft, la ceremonia en la que los nuevos talentos se unen a las estrellas. Otra noche más en la que caras de las futuras joyas de la liga se calzan sus gorras y sonríen junto a David Stern en una foto que pasa a la eternidad. La ronda comenzó a girar, un italiano (Andrea Bargnani) sería el primer europeo en ser seleccionado - por los Toronto Raptors - en el puesto número uno. Sin saberlo, estábamos en presencia de lo que sería una dupla que le dio ciertas esperanzas a los Blazers, ya que en la posición dos escogían a LaMarcus Aldridge y obtenían nada menos que a Brandon Roy en la sexta, seleccionado por los Timberwolves. Llegó el turno de Rudy Gay (8º), quien se puso “el cohete” de Houston en su cabeza y luego sería enviado a Memphis, en don...