Jannik Sinner: el desafío de regresar sin perder su lugar
La temporada de Jannik Sinner es como esos días que amanece bajo un sol radiante, pero que a mitad de la tarde se ve envuelto en un cambio de viento para terminar lloviendo. Así vivió el italiano este 2026, cuyos primeros seis meses fueron de un nivel digno de una leyenda, pero que a partir de allí una lesión le puso fin a tanto brillo; fue un verdadero nubarrón que cubrió todo el territorio.
Sinner venía teniendo una de las mejores temporadas de su carrera. Dominaba absolutamente el circuito con un récord de 44 triunfos en 47 presentaciones (93.6% de efectividad) arrasando con cada título que había en juego: En total fueron seis, incluida su consagración en Wimbledon; también obtuvo cinco Master 1000 consecutivos de marzo a mayo: Indian Wells, Miami, Montecarlo, Madrid y Roma.
Pero luego de la coronación en la catedral del tenis comenzaron los problemas, o quizás sea más preciso decir durante las dos semanas en el All England Club; Sinner sufrió una caída durante su partido de primera ronda ante Miomir Kecmanović, que por supuesto no le impidió continuar ni afectó su juego a lo largo del torneo.
Sin embargo las consecuencias salieron a la luz más adelante, cuando en los entrenamientos posteriores a Wimbledon comenzó a padecer la inflamación de su rodilla, y a raíz de esta situación, el cinco veces campeón de Grand Slams decidió junto a su staff ponerle fin al 2026 para enfocarse en la recuperación sin necesidad de pasar por el quirófano.
Previamente, a principios de agosto, el nacido en San Candido dio inicio a tratamientos de rehabilitación en Turín, entre ellos sesiones de ondas de choque para reducir la inflamación, que no dieron los resultados esperados. Posteriormente, el 21 de ese mismo mes, anunció su baja del US Open para dedicarle más tiempo a su recuperación.
Ya en el mes de septiembre se conoce que Sinner se somete a controles en la clínica La Madonnina de Milán, y por primera vez surge el rumor de una operación; sin embargo, evitando esa posibilidad, el pasado 6 de octubre el italiano comunicó que no volvería a jugar por lo que restaba del año.
Los medios italianos y españoles identificaron la dolencia como un posible síndrome de la banda iliotibial, que afecta la zona externa de la rodilla. No obstante, desde el lado del jugador no se emitió ningún comunicado oficial al respecto.
Lo cierto es que Sinner está ausente de los courts, y su falta es pesada. Por suerte, días atrás anunció que volvería a jugar antes de fin de año, aunque de manera extra oficial; será parte de la Six Kings Slam , un torneo de exhibición que se lleva a cabo en Riad y reparte una cantidad obscena de dinero para cada uno de los participantes. Que haya confirmado su presencia no quiere decir que tenga el alta médica ni asegura su regreso a la actividad oficial.
Un regreso renovado
Jannik Sinner se propuso un tiempo prolongado de recuperación para que en su vuelta al tenis no ceda ni un centímetro de ventaja y logre estar al máximo de sus posibilidades. Ése debe ser, seguramente su máximo deseo, y es por eso que ya comienza a trabajar no solamente en realizar al pie de la letra todos los tratamientos a los que deba aplicarse, sino también diagramando su temporada 2027.
En este sentido, otras de las novedades dentro del entorno del italiano es la del cambio de entrenador. Dejará de trabajar con el australiano Darren Cahill a fin de año para hacerlo nada menos que con Magnus Norman.
A comienzos de 2025 Cahill hizo público su deseo de retirarse al final de esa temporada, sin embargo arregló continuar una más. En julio el australiano sostuvo que trabajaría hasta fin de año, y que luego se sentaría a hablar para decidir su continuidad.
Todo parece indicar que sus días al frente del equipo de Jannik concluyeron, y si bien resta el anuncio oficial, el sueco Norman ya piensa en un 2027 al lado del italiano, en lo que seguramente será todo un desafío para él.
Magnus Norman consiguió muy buenos resultados trabajando al lado de Robin Soderling y, sobre todo, Stan Wawrinka, quien bajo su tutela ganó los tres Grand Slams que descansan en la vitrina de su casa (Australia 2014, Roland Garros 2015 y US Open 2016) junto a otros 10 títulos.
Soderling, por su parte, escaló hasta el cuarto puesto del ránking de la ATP mientras contó con la dirección de Norman, al tiempo que llegó a las finales de Roland Garros en 2009 y 2010 consumando el hito de eliminar nada menos que a Rafael Nadal en el primero de ellos.
Ahora que estará junto a Sinner, los objetivos serán otros. Ya no tendrá que mejorar y potenciar a un jugador encontrando y puliendo todas sus virtudes para tratar de sacar lo mejor de sí, sino debe apuntar a mantener en lo más alto a un jugador que busca quedar en la historia.

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