Luz, cámara: ¡NBA Action!
Indiana Pacers
Como en una montaña rusa, los Pacers descienden y ascienden
a una gran velocidad. Luego de llegar al séptimo partido de las finales de 2025
ante OKC, los de Indianápolis ganaron apenas 19 partidos al año siguiente; para
esta 2026/27 se espera verlos nuevamente entre los mejores equipos ¿El motivo?
Tyrese Haliburton.
El base se perdió toda la temporada pasada luego de romperse
el tendón de Aquiles precisamente en la definición frente al Thunder, y es por
eso que puede decirse que se trata de la mejor adquisición de los Pacers.
No obstante, Indiana realizó un buen mercado durante el
verano; sumaron a Kelly Oubre Jr y a Larry Nance, dos adquisiciones de peso con
el objetivo de desempeñar un rol desde el banco de suplentes para el perímetro
y el juego interior, respectivamente.
Por su parte, Ivica Zubak llegó desde los Clippers a cambio
de Bennedict Mathurin e isaiah Jackson en febrero del año pasado, y solo jugó
cinco partidos con la camiseta de los Pacers, lo que lo transforma en otro gran
refuerzo para Rick Carlisle. Aunque con otras características, el bosnio
ocupará el vacío que dejó Myles Turner con toda su presencia en la pintura.
Con el regreso de Halliburton, los aportes de Andrew
Nembhard y Aaron Nesmith, todo el poderío de Paskal Siakam y las contribuciones
desde el banco de Oubre Jr más Obi Topping – junto al desarrollo que pueda
mostrar Jarace Walker – Indiana está listo para recomponer su ofensiva y
plantarse nuevamente en la discusión de la conferencia Este.
L.A Lakers
La 2026/2027 será una temporada 100% revolucionaria para la
franquicia más famosa de la NBA, porque dentro y fuera de la cancha viven
modificaciones sustanciales.
Mientras que Bob Iger y Joshua Kushner acordaron adquirir la
franquicia por US$12.500 millones (la operación que todavía requiere la
aprobación de la NBA), el equipo también ha cambiado de dueño: Ya no será de
LeBron James, sino que definitivamente comenzó la era Luka Doncic.
La reconstrucción de los Lakers es profunda; LeBron partió
con sus valijas a Philadelphia el pasado 27 de julio, pero junto a él varios de
los jugadores que formaron parte de la rotación de J.J Reddick también pegaron
el portazo. Tales son los casos de Deandre Ayton, Rui Hachimura, Jaxson Hayes,
Luke Kennard y Marcus Smart; todos ellos representan el 58% de los minutos
disputados la temporada pasada.
En contraposición, los californianos adquirieron a Jaden
Hardy, Quentin Grimes, Collin Sexton, Sandro Mamukelashvili, Kevon Looney,
Matisse Thybulle, Ziaire Williams, Cameron Carr y Walker Kessler, un jugador
con el cual guardan muchas expectativas, debido a sus características de pivot
grande, defensivo. La incógnita: jugó apenas 5 partidos con el Jazz el año
pasado.
En esta nueva era de Luka, Austin Reaves aparece como su
ladero principal, un nuevo dúo dinámico angelino que siembra esperanzas:
Durante la 2025/2026 L.A tuvo una media de +10,1 puntos por cada 100 posesiones
en 532 minutos cuando este binomio compartió cancha sin LeBron.
Toronto Raptors
Los canadienses vienen de una 2025/2026 por encima de sus
expectativas, por lo que este año apuntan a un crecimiento mayor, sobre todo
teniendo en cuenta el regreso de quien le dio el primer y único campeonato en
la historia de la franquicia: Kawhi Leonard.
Después de la polémica alrededor de su caso por el cobro de
salario por fuera de los libros de la NBA y lo que eso generó en torno a los
Clippers (Leonard la sacó barata, porque mucho otros debieron pagar muy caro),
el también ex campeón con los Spurs regresa a unos Raptors que son una especie
de plataforma customizada para dar el salto.
Leonard viene de promediar 27.9 puntos, 6.4 rebotes y 3.6
asistencias en 65 partidos, con 32.1 minutos por noche; su condición física
quizás no sea la de antaño, pero sí su talento y versatilidad. Posteriormente,
la dirigencia le extendió su contrato por dos temporadas y 115 millones de
dólares, con opción para el jugador en la temporada 2028/2029.
La disponibilidad de Leonard será uno de los interrogantes,
como así también de qué manera logra el coach Darko Rajakovic ensamblarlo junto
a las figuras con las que el equipo ya cuenta: Sottie Barnes y R.J Barrett
vienen siendo las guitarras principales de los canadienses. Asimismo, con la
capacidad del equipo en el contraataque, ya que Toronto es el equipo que más
puntos en transición anotó durante la 2025/26 (18.9ppp).
Cuentan con un buen quinteto titular sumando a Immanuel
Quickey en la base y Jakob Poeltl, al tiempo que hay expectativas con lo que
pueda mostrar Collin Murray-Boyles en su segundo año en la NBA. El ex South
Carolina tuvo una buena temporada rookie, sobre todo en los playoff ante
Cleveland (14.4 pts, 6.4 reb, 2.4 as y 1.1 tap).
Denver Nuggets
Luego de su tan ansiado campeonato en 2023, los Denver
Nuggets no pudieron regresar a las finales de conferencia. En consecuencia, ése
será el principal objetivo del equipo que dirige David Adelman.
Para ello los de Colorado cuentan con una ofensiva de elite:
En las últimas 10 temporadas se han convertido en una potencia de ataque
manteniéndose dentro de los primeros siete equipos de toda la NBA. Sin embargo,
su principal falencia es el costado defensivo.
En ese sentido sumaron a Alpha Diallo, jugador de Mónaco de
destacada labor defensiva en la Euroliga. La mala noticia es que perdieron a
Watson por razones económicas, un jugador que aportaba en ese aspecto del
juego.
DeMar DeRozan es otra de las caras nuevas de Denver. El
veterano de 37 años llega con un más que respetable promedio de 18.4 puntos de
su paso por Sacramento, por lo que de mantenerse en ese nivel será importante
saliendo desde el banco, sobre todo ante la salida de Tim Hardaway Jr.
Marvin Beagle III y Tyrus Jones son otras de las
incorporaciones, al igual que Trevor Brazile y Bryce Hopkins, ambos
provenientes del draft.
Los Nuggets seguirán girando alrededor de una de las mejores
duplas de la liga del último lustro: Nikola Jokic y Jamal Murray, quienes
conforman una ofensiva explosiva y llena de recursos. A su lado, Aaron Gordon,
Christian Braun y Cam Johnson hacen de las “Pepitas” uno de los equipos a
seguir teniendo en cuenta durante la 2026/27.
Miami Heat
Tras haber quedado eliminado de los play-in de la 2025/2026
a manos de Charlotte, por primera vez desde 2019 Miami no accedió a la
postemporada, algo que se tomó como una situación inadmisible tratándose de una
franquicia que se vio acostumbrada a estar a la vanguardia de la conferencia
Este.
Como consecuencia, la dirigencia del Heat encabezada por Pat
Riley, apostó muy fuerte en el mercado de verano, y el gran Pat a sus 81 años
demostró que todavía le quedan algunos cartuchos de su enorme experiencia y
sabiduría a la hora de armar proyectos fructíferos.
Miami firmó nada menos que a Giannis Antetokoumpo, una de
las grandes joyas del mercado. El Greek Freak le puso fin a su historia con los
Bucks, y buscará poder devolverle la sonrisa al equipo de Florida. Las lesiones
lo mantuvieron bastante al margen el año pasado: Jugó apenas 37 partidos, en
los que promedió 27.6 puntos, 12.6 rebotes y 7.6 asistencias.
Al margen del “ruido” que provocó la llegada del dos veces
MVP a South Beach, y del impacto que seguramente tendrá su figura en el juego,
el Heat también se hizo de otros muy buenos jugadores que lo convierten en un
serio candidato al título.
Uno de ellos es Bobby Portis, quien entró en el mismo
paquete que Giannis. De muy buen rendimiento en Milwaukee, Portis llega para
sumar en varios aspectos del juego, como el tiro exterior (algo que el Heat
necesita), defensa, capacidad física, juego interior.
Asimismo, sumaron piezas que pueden llegar a ser vitales
como Klay Thompson y Tim Hardaway Jr, dos francotiradores de suma experiencia;
por otra parte, otro ex Warriors como Andrew Wiggins es quizás una de las
incorporaciones más interesantes del equipo de Erik Spoelstra, ya que se trata
de alguien que puede desempeñar múltiples funciones dentro de la cancha.
Si bien se habla mucho del nuevo roster que presenta Miami,
que por supuesto lo posiciones dentro de la elite de la liga, no hay que perder
de vista la continuidad de Bam Adebayo, quizás el emblema del equipo debido a
su condición de estrella y su trayectoria: Comenzará su décima temporada con la
camiseta del Heat.
El pivot fue el jugador más determinante desde la partida de
Butler; su capacidad de adaptación para jugar al lado de Antetokounmpo será
vital y puede resultar explosiva.
Detroit Pistons
Los Detroit Pistons encararán una temporada que los pondrá a
prueba. El año pasado significó una plataforma de despegue luego de alcanzar
las 60 victorias viniendo de una 2023/24 en la que solo habían cosechado apenas
14; en dos temporadas pasaron de ser un equipo para pelear el número uno del
draft a ser de los mejores de la liga.
Ante este crecimiento exponencial, los Pistons ya no se
conformarán con hacer una buena fase regular, sino que el objetivo será
trasladar ese dominio a los playoff tras haber caído en segunda ronda el año
pasado.
En Detroit se vivió una de las novelas del verano
estadounidense durante las negociaciones con Jalen Duren. El pivot, pilar en la
estructura del equipo, inicialmente se negó a firmar una renovación de cinco
temporadas y 200 millones de dólares, ya su intención era firmar por el máximo
(287 millones).
La merma en su rendimiento durante los playoff fue el motivo
por el cual la cifra pretendida no habría sido ofrecida; asimismo, en el
contrato había una cláusula de peso con la que el jugador estaba en desacuerdo.
Luego de ausentarse al Media Day y de no comenzar los
entrenamientos con el resto del equipo, Duren aceptó las condiciones y volverá
a ser un piston, algo que seguramente debe haber aliviado bastante a la
dirigencia.
Para esta temporada realizaron movimientos que puedan
cambiar la estructura. Ya no están Tobias Harris, Isaiah Stewart, Caris LeVert
ni Marcus Sasser, quienes con diferentes características lograron hacer de
Detroit un equipo duro.
Entre la versatilidad de Harris y el aporte de LeVert desde
el banco se destaca la salida de un Stewart que fue importante en el costado
defensivo, uno de los principales rasgos de los de Bickerstaff.
Mientras tanto, las nuevas caras de los Piston son John
Collins, Isaiah Joe, Taurean Prince, Gary Harris. Ebuka Okorie y Ugonna
Onyenso; varios de ellos con buena mano a larga distancia, una carencia de
Detroit en la 2025/26.
Para tranquilidad de todos los “Bad Boys”, además de Duren
renovaron Ausar Thompson y Kevin Werther, por lo que la columna vertebral
continúa intacta, sobre todo porque Cade Cunningham seguirá como gran capitán
del barco.
Cleveland Cavaliers
Los Cavs buscan revalidar la muy buena 2025/2026 que
tuvieron. Luego de terminar cuartos en el Este (52-30), llegaron hasta las
finales de conferencia, aunque fueron barridos por los Knicks.
Por esa razón, Cleveland buscó mantener el plantel que tan
buenos resultados le dio. La dirigencia le renovó el contrato a Donovan
MIthcell por los próximos cuatro años con opción a uno más, algo que lo deja
como el jugador insignia de Cleveland.
Asimismo, a otra de las figuras a la cual le renovaron el
vínculo fue James Harden. La Barba puso el gancho por tres temporadas más, por
lo que la 2026/27 será la primera vestido de vinotinto desde el arranque, ya
que llegó a los Cavaliers durante el trade deadline del año pasado. Harden tuvo
una media de 23.6 puntos, 8.0 asistencias y 4.8 rebotes en 33.8.
Evan Mobley y Jarret Allen, dos pivots con virtudes en ambos
costados de la cancha, conforman una de las duplas interiores más temibles de
toda la NBA. Mobley, defensor del año en la 2024/25, viene de tener una
temporada All-Star y promediar 18.2 puntos, 9 rebotes y 3.6 asistencias. Por su
parte el ex Brooklyn estableció promedios de 15.4 tantos y 8,5 tableros; tuvo
un 63.8% de cancha en gran parte gracias a su capacidad de atacar el aro al
rolar en los picks, como así también de capitalizar las segundas instancias.
Las salida de Max Strus y Dean Wade son un punto a tener en
cuenta a la hora de su reemplazo. En principio, Kenny Atkinson podrá contar en
la posición de alero con Peyton Watson, proveniente de los Nuggets, en un
intercambio entre cinco equipos.
Habrá que ver qué tan importante será para los Cavaliers el
hecho de que Harden esté desde el primer partido en esta temporada. Asimismo,
si esas dos bajas de jugadores que veían bastante acción en la rotación de
Kenny Atkinson se harán sentir o si el equipo logra suplirlas. En principio,
Cleveland vuelve al ruedo con las expectativas bien altas.
Boston Celtics
Puede afirmarse que en Boston comienza una nueva era, al
menos si se tiene en cuenta aquel equipo que llegó a la cima consagrándose
campeón en la temporada 2023/2024.
El punto de inflexión no es otro que la partida de Jaylen
Brown a Philadelphia; desde su llegada a la NBA en 2016, el alero de 29 años
fue una de las cartas más importantes de la franquicia de Massachusetts, donde
alcanzó el estatus de estrella, mantuvo a los Celtics siempre a los puestos de
vanguardia y coronó con el anillo hace dos temporadas atrás.
Sin embargo Brad Steves decidió abortar para cambiar el
rumbo del equipo. Lo envió a los Sixers a cambio de Paul George, quien también
ha sido un jugador de mucha jerarquía a lo largo de sus 13 temporadas en la
liga, pero que arroja un manto de duda acerca de cuánto hilo en el carretel le
queda luego de jugar apenas 37 partidos en la 2025/2026 (17.3 pts, 5.3 reb y
6.3 as).
Ante esta situación tan determinante de cara al futuro
inmediato de Boston, Jayson Tatum florece como el principal líder.
Definitivamente se hablará de “los Celtics de Tatum”.
La condición física del alero es algo a lo que se le
prestará especial atención. La temporada pasada pudo regresar a las canchas
durante las últimas semanas y disputó 22 partidos, contando fase regular y
playoff. No logró terminar sano, ya que se resintió de un problema en su
rodilla y debió ver la eliminación de Boston a manos de Philadelphia desde
vestido de civil.
Otra de las caras nuevas es Mitchel Robinson, quien junto a
Neemias Queta formaran una buena dupla interior. Renovado por 4 años, Queta
viene de promediar 10.2 pts y 8.4 rebotes en 25.3 minutos (75 partidos como
titular). Robinson, por su parte, fue un eslabón importante en la cadena que
aseguró el campeonato en la Gran Manzana con su presencia en la llave.
A sus 38 años, Mike Conley buscará ser un reemplazo de lujo
para Derrick Whit, quien cada vez cobrará más injerencia en el equipo de Joe
Mazzulla, al igual que Payton Pritchard, verdaderos baluartes del Boston
campeón.
Houston Rockets
La temporada pasada terminó de manera abrupta para los
Rockets. La impensada eliminación en primera ronda a manos de unos diezmados
Lakers echó por tierra todas las expectativas que había alrededor de Kevin
Durant y un talentoso grupo de jugadores.
Este año la esperanza se renueva; al trío de “KD”, Amen
Thompson y Alperen Sengun se le sumaron dos adquisiciones de jerarquía que
profundizarán el plantel como Bogdan Bogdanovic y Marcus Smart. Asimismo, Ime
Udoka esperará con los brazos abiertos los regresos de Fred VanVleet y Steven
Adams, a quienes sendas lesiones lo marginaron prematuramente durante la
‘25/‘26.
Entre otras de las operaciones más importantes durante el
receso, la dirigencia de la franquicia texana retuvo a Tari Eason (10.5 pts,
6.3 reb, 1.5 as) al tiempo que envió a Charlotte al irregular Dorian
Finey-Smith, lo que le permite bajar dinero dentro de tope salarial.
Minnesota Timberwolves
Luego de haber alcanzado las finales de conferencia en dos
de las últimas tres temporadas (2024 y 2025), y de quedarse en semis durante
2026, los Timberwolves buscarán dar el gran salto este año, aunque para ello
asumieron un riesgo importante durante el mercado de verano.
El General Manager Tim Connelly, alguien al que no le
tiembla el pulso a la hora de ejecutar cambios en la plantilla, adquirió nada
menos que a LaMelo Ball para formar una dupla perimetral descollante junto a
Anthony Edwards; sin embargo tuvo que pagar un precio alto: Se desprendió de
Julius Randle y Naz Ried en un intercambio entre cuatro equipos.
Si bien la llegada del menor de los hermanos Ball a la
tierra de los 10.000 lagos tuvo alto impacto (20.1 pts 4.8 reb y 7.1 as), no
fue mucho menor la salida de dos jugadores que se convirtieron en baluartes
dentro de la rotación de Finch. Randle, ala pivot titular, promedió 21.1
puntos, 6.7 rebotes, 5 asistencias y 1.1 robos en 33 minutos, al tiempo que
Ried jugó 77 partidos saliendo como centro suplente estableciendo una media de
13.6 tantos, 6.2 tableros y 1 tapa en 26.1 minutos.
Para completar la vacante de internos los T’Wolves
recurrieron a Jonathan Kuminga, quien intentará demostrar todo su potencial con
el fin de obtener un mejor salario (firmó por dos años y una opción a fin de
éste), como así también al veterano Trey Lyes (firmó por un año).
Philadelphia 76ers
La temporada pasada fue la que puso fin a la enorme sequía
de 53 años sin campeonatos por parte de los New York Knicks ¿Será la 2026/2027
la que termine con la agonía de los Sixers?
La última vez que Philadelphia celebró con el Larry O’Brien
en la mano fue en la 82/83 con el trío de Dr.J, Moses Malone y Maurice Cheeks,
por lo que al momento de disputarse las finales el año que viene la cuenta
ascenderá a 43 años.
En esa búsqueda la directiva de la franquicia de
Pennsylvania pegó un golpe en la mesa y se preparó con todo. Fueron en busca de
Jaylen Brown, pieza fundamental de los Boston Celtics, en una de las
operaciones que revolucionó el mercado; y como frutilla del postre llegó LeBron
James. Nadie puede dudar que está el material para ir en busca del anillo que
les resulta tan esquivo, ahora es necesario que tome forma de equipo.
Existe algo de incertidumbre alrededor de otra de las tantas
figuras con las que cuenta el plantel de Philadelphia; ese es Joel Embiid,
quien fue MVP de la temporada 2022/23. Sin embargo, el año pasado solo pudo
estar en cancha en 45 de los 94 partidos de su equipo. Su talento y su
injerencia del equipo es innegable, su condición física ofrece algunas dudas.
La figura de Tyrese Maxey es ineludible en Philadelphia.
Viene de promediar 28.3 puntos por juego, lo que le dio la posibilidad de jugar
por primera vez un All-Star. Además, es uno de los jugadores más determinantes
al margen de su capacidad anotadora: Promedió 11.2 minutos de posesión durante
la postemporada, la segunda marca más alta entre todos los jugadores.
LeBron , a sus 41 años, podrá ser todo eso que Nick Nurse
necesite que sea, sobre todo en el costado ofensivo, donde Maxey y Brown
seguramente porten los estandarte.
Pero si bien todos los flashes apuntan a los grandes
nombres, los Sixers poseen otras piezas que serán fundamentales. Una de ellas
es la de Anfernee Simons, quien seguramente saltará desde el banco. Es un
jugador que tira para un 42.7% en situación de “catch and shoot”, algo que
podría convertirse en un arma letal.
Por su parte, VJ Edgecombe comenzará su segundo año en la
NBA; fue el número tres del draft de 2025 y tuvo una media de 16 puntos, 5.6
rebotes y 4.2 asistencias, numerasos para el bahameño de 21 años. Caldwell-Pope
y Dean Wade son dos jugadores de rol que alargan aún más el plante de unos
Sixers que van por la gloria.
New York Knick
Cincuenta y tres años después los Knicks lograron gritar
campeón y revolucionar por completo a la ciudad de New York, a los Estados
Unidos y también, por qué, a todo el mundo del básquetbol.
De la mano de un sublime Jalen Bruson – promedió 32.6 puntos
en las finales -, el equipo de la Gran Manzana se sacó la mufa de encima, y
esta temporada va por más con un plantel prácticamente idéntico al que viene de
consagrarse.
La sangría en estuvo por el lado del pivot; lamentaron la
partida de una pieza clave en la pintura como Mitchell Robinson, pero rápido de
reflejos, el manager Leon Rose le dio a Mike Brown el reemplazante que
necesitaba: Andre Drummond. Asimismo, el ejecutivo firmó las renovaciones de
Landry Shamet, José Alvarado, Jordan Clarkson y Mohamed Diawara.
La base y estructura principal está intacta: Brunson, Mikal
Bridges, OG Anunoby, Josh Hart y Karl-Anthony Towns como quinteto titular, más
las renovaciones mencionadas que saltarán desde el banco.
Este aspecto es algo por demás positivo, sobre todo teniendo
en cuenta que la dirigencia no pudo salir a reforzar el plantel con alguna
pieza importante debido a la gran masa salarial que maneja en los libros de
esta temporada.
Oklahoma City
Se viene una temporada desafiante para el Thunder. Campeón
en la 2024/2025 y finalista de conferencia en la 2025/26 (siendo el mejor
récord de la NBA), el equipo que dirige Mark Daigneault sabe que mantenerse
siempre es más difícil que llegar, y en relación a este objetivo habrá que
esperar cómo logra llevar a un plantel que perdió piezas de valor.
OKC envió a Lu Dortz y Aaron Wiggins a los Hawks, como así
también a Isaiah Joe a Detroit, operaciones que fueron pensadas desde el
beneficio económico; las arcas de la franquicia se ahorrarán unos trescientos
millones de dólares entre los salarios de éstos jugadores y los impuesto que
dejarán de pagar, aunque sus aportes en la cancha serán difíciles de
reemplazar.
Confirmaron a Hartenstein y al joven Brook Barnhizar, al
tiempo que desde el draft sumaron al centro español Aday Mara, quienes se suman
a Chet Holgreen y Thomas Sorber.
Shai Gilgeous-Alexander es su principal carta ofensiva (31.1
ppp) en un ataque que perdió gol a larga distancia con las nuevas bajas. No
obstante, se sabe que en ataque el Thunder puede contar con diferentes opciones
que ayuden a su base estrella, y que desde su defensa – la mejor de la liga –
logran imponer condiciones.
San Antonio Spurs
En San Antonio hay un solo objetivo en mente. Luego de
llegar y perder la finales a manos de los New York Knicks, en Texas apuntan a
tener revancha en la gran definición como un toro tiene entre ceja y ceja la
capa roja del torero.
La plantilla no sufrió modificaciones, de hecho la
dirigencia logró la renovación de Victor Wembanyama (5 temporadas, 252
millones), Harrison Barnes y Julian Champagne, al tiempo que incorporó a Tobias
Harris, una ficha que puede encajar a la perfección en la rotación de Mitch
Johnson.
Los Spurs son un equipo que contiene todo: un plantel largo,
juventud, su propia experiencia adquirida, rigor defensivo y jugadores
espectaculares; el famoso “Area 51” será uno de los atractivos de la liga, una
vez más. Así se la denomina a la dupla de Wemby con Stephon Castle (16.7
puntos, 7.4 asistencias, 5.3 rebotes y 1.1 robos), quienes junto a De’Aron Fox
(18.6 pts, 6.2 as y 3.8 reb) son los pilares ofensivos de San Antonio.
Obviamente, hay que dedicar un párrafo aparte para el
francés Wembanyama, quien hoy en día puede llegar a ser la cara visible de la
NBA alrededor del mundo. Nuevo capitán de su selección, Wemby viene de ser
elegido de forma unánime como el jugador defensivo del año, miembro tanto del
quinto defensivo como del quinteto ideal de la NBA promediando 25.0 puntos,
11.5 rebotes, 3.1 asistencias y 3.1 tapas y con una influencia en el juego poco
vista en la historia del básquet.

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