EN BUSCA DEL PORQUÉ
Dentro del mundo del fútbol ocurren cosas llamatimas. Una de ellas es la continua búsqueda, por parte de periodistas, de encriptadas fórmulas que den como resultado el porqúe de ciertos comportamientos de los protagosnistas dentro de un campo de juego.
Para la vuelta de Juan Román Riquelme al fútbol argentino se había depositado muchísima expectavita desde los medios, quienes inflaron a sus consumidores no hablando de otra cosa que no sea cada paso que daba la estrella "Xeneize" en su viejo-nuevo club.
Ahora bien, estas ganas por verlo de vuelta en un campo argentino no debe confundir o, mejor dicho, no nos tiene que llevar a hacer confundir.
Que Riquelme se haya vuelto a poner la camiseta de Boca no significa:
a) Que Román sea, de inmediato, el mejor del mundo.
b) Que Boca, gracias a su presencia, ya sea campeón y los demás disputen por el segundo puesto.
c) Que si no tuvo el rendimiento esperado (lo más lógico, quizás) hay que defenestrarlo como se lo hizo en el Mundial, y no sirva más.
Por eso, ante una eventual noticia que genere pasión o "revuelo" en el mundo futbolístico (aunque sea en Argentina), tratemos de darle el marco que se merece, para no extralimitar la cuestión y, también, para no fomentar reacciones que no valen la pena, ya que luego, en el afán por explicar lo sucedido, "necesitamos" un porqué que nos ayude a "desinflar" la noticia.
Es decir, si el nivel de Román no fue como muchos imaginaban, no le caigamos reiteradas veces a la falta de fútbol, a su lentitud y, por su puesto, que nadie descalifique. Demos tiempo, algo que en el fútbol de nuestro país parace ser muy caro...¿no Patricio?
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