CUCHILLO ENTRE LOS DIENTES
No hay forma de que la Champions, a esta altura, no tenga emotividad. Por más que el partido sea cerrado como el de hoy entre Chelsea y Liverpool (por primera vez los londinenses marcaron a los de Benitez por competencia europea), el saber que todo puede pasar en cualquier momento atrae a cada seguidor de este emocionante deporte. El 1-0 de los de Mourinho dejó la puerta abierta para cualquiera de los dos. La semana que viene se define en Anfield Road, donde los rojos "nunca caminarán solos".
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