2, 3, 1 PROBANDO.....
El abrazo final de Nalbandián a Martín Jaite es la imagen del fin de semana. Hubieron muchos significados. Que David haya vuelto a lo más alto de este circuito tiene mucho que ver con su nuevo entrenador.Nadie duda (ni dudó) del talento del argentino. Su última consagración había sido en Estoril, en 2006. No pudo mantener su ranking, su tenis comenzó a decaer (Copa Davis mediante) y varios comenzaban a preocuparse.
La mejor manera de decir presente fue esta: ganando un torneo de la jerarquía del Masters de Madrid y venciendo, nada más ni nada menos, que a Nadal, Djokovic y Federer, los tres al hilo.
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