Esclavos de la NBA

Quizás aquellos que no estén tan interiorizados en el mundo NBA no lo sepan, tampoco los que ven a los deportistas como máquinas de jugar y no como personas, pero jugar en la mejor liga de básquetbol del mundo es muy desgastante psicológicamente.
Una de las miles de características que la diferencian con el mundo FIBA es que los jugadores son meros empleados, tanto de sus equipos como de la misma NBA. Un día están en uno, y al otro te avisan que te tenés que ir, no importa si estás de acuerdo o no.
Hoy, Fabricio Oberto pasó a ser un claro ejemplo de ello luego de haber sido transferido dos veces en menos de dos horas.
A las 18 era jugador de Milwaukee Bucks, y las 20 dicha franquicia lo había enviado a Detroit. ¿Qué dijo Fabri? Que cuando supiera algo lo postearía en su perfil de Twitter. Así de simple.
Esto escribí para Pick and Roll
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