El peor de los estados


Ya aburren los comentarios post partidos del seleccionado argentino que hacemos los periodistas, pero no se pueden evitar, hay que seguir trabajando. Aunque no se le encuentre la vuelta a esta situación y parezca no tener salida (más allá de una eventual clasificación a Sudáfrica).
Acá me quiero detener: La sensación de "no escapatoria" está instalada por el mismo grupo que cayó en una vieja y conocida historia, ya no del mundo del fútbol, sino del deporte en general a nivel mundial: Estamos ante un equipo que se ha acostumbrado a jugar mal, y lo peor, a perder.
Es el peor estado de un deportista al momento de competir. Un pozo cuyo agujero se ve cada vez más alto e inalcanzable, que ya da menos ganas de alcanzar. Estamos mal.
Al margen de cuestiones tácticas y técnicas, hace tiempo que las estrellas de Argentina son víctimas de un problema psicológico-deportivo que ata las piernas, las inmoviliza. Y esto no es una excusa, para nada, sino que viene a consecuencia de un cúmulo de malas decisiones en todo orden, y de malos rendimientos de jugadores de los cuales se espera sencillamente lo mejor.
Es hora (de una buena vez) que los que siempre dijeron "no tengo dudas de que la Argentina se va a clasificar, pero..." ahora realmente enciendan su propia alarma, como creo que ya la deberían haber tenido encendida los propios protagonistas. Ya vimos por televisión los alojamientos de las selecciones en Sudáfrica, pero nada de fútbol.

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