España y su manera de sentirse campeón
Entre las variadas opiniones que escuché me parece que no hay persona que afirme que España no es un legítimo campeón del mundo. Claro que esto no siempre signifique un gran elogio, aunque sí en el caso de la “Furia”.
El equipo de Vicente del Bosque fue de lo mejor de Sudáfrica 2010 sin haber estado al máximo de su nivel, algo que no es necesario en el fútbol de estos tiempos, sin embargo siempre se le reconocerá la búsqueda constante y el respeto por una idea por sobre todas las cuestiones. Es verdad que los rivales tuvieron mucho que ver para que España no siempre jugara de la mejor manera, sin embargo nunca dejó de ser merecedor del éxito, aún en la derrota.
La primera lectura que hago de este campeón es que nos da la pauta de todas aquellas palabras que siempre se “tiran” al aire y que en muchas ocasiones están de relleno. Este equipo se encargó de derribar mitos que se sostienen (y se seguirán sosteniendo) en el ámbito del fútbol, como aquel que reza que los equipos que responden a este estilo de juego que mostraron los españoles no poseen orden táctico y se descuidan defensivamente, cuando solo tuvieron 2 goles en contra.
Asimismo demostraron - como tantos otros - que también es posible conseguir objetivos apostando al ataque, y no solamente cuidándose para no perder: Fútbol y espectáculo son compatibles. Está claro que no es una selección perfecta, y ni siquiera sé si alguna vez hubo alguna, pero hay quienes se esfuerzan para encontrar defectos; Como por ejemplo que a Alemania le ganó por un gol de pelota parada, cuando no solo tengo entendido que es lícito (es un recurso, no un forma de jugar) sino que fue el único que marcó en toda la copa, además que no fueron muchos por cierto (8).
Esta España ganó de la mano de dos cracks como Xabi e Iniesta, que sostuvieron una forma de ver y sentir el fútbol y que, además, fueron el plafón para otras grandes figura con mayor y menos incidencia y clase. Tuvo un arquero que apareció en el momento justo, dos centrales - Puyol y Piqué - muy firmes (no en la final), Ramos y Capdevila siempre siendo salida por los costados, la contención de Xabi Alonso y Busquets y un tremendo jugador en ataque como Villa, goleador del equipo con 5 tantos.
El éxito en el más multitudinario de todos los deportes le da a España el reconocimiento, una vez más, no solo al fruto de un proyecto a nivel futbolístico sin al de todo un país que goza de una saludable política deportiva. Quizás alzar la copa mundial de la FIFA era la frutilla que le faltaba a su postre. Por suerte tuvo que ver con la idea de llevar bien alta la bandera de un estilo muy apreciable. Bienvenido sea.
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