Una pena y cuatro años más

No hay caso, otra vez afuera del mundial antes de las semifinales, al igual que en los últimos cuatro mundiales. Nuevamente la ilusión tan inflada durante tanto tiempo cayó desde muy alto encima nuestro para causarnos un gran dolor en el alma. Una pena que intentará ser cicatrizada dentro de cuatro años.
Al pensar en el período de tiempo que está entremedio de esta desazón sudafricana y Brasil 2014 vemos lo lejos que queda otra experiencia mundialista, sin embargo podemos estar mucho más cerca de lo que creemos; En realidad se debe estar más cerca, hay que tomarlo como si estuviera a la vuelta de la esquina.
Los cuatro años no son de espera sino de trabajo, y trabajar no significa tirar un centro al primer palo para que un jugador peine la pelota y le dé lugar a un compañero que aparezca por detrás y anote un gol, sino que se tata de pensar, ejecutar, creer y, desde allí, apoyar un proyecto que tenga como objetivo el campeonato del mundo.
Considero que éste es el verdadero tema a tener en cuenta de ahora en más, al margen que es imposible no analizar lo ocurrido ante Alemania y exponer nuestro parecer. De la única manera en la que hay que intentar borrar lo malo es apuntar a una idea que se identifique con (lo bueno de) nuestro fútbol, y sostenerla a través del tiempo.
Claro que sin consenso dirigencial es prácticamente imposible. La continuidad de Maradona al frente del seleccionado tendrá que ver, en primer lugar, con un proyecto que lo incluya y también con su predisposición para llevarlo adelante. Asimismo, Diego tendrá que analizar errores y corregirlos. Desde qué idea quiere para su equipo, hasta su manejo con la prensa, pasando por las cuestiones que tengan relación con el día a día fuera del campo de juego.
Volvemos a enfrentar otra frustración ante la cual - con razón - exigimos un cambio. Este es el momento para comenzarlo.
Al pensar en el período de tiempo que está entremedio de esta desazón sudafricana y Brasil 2014 vemos lo lejos que queda otra experiencia mundialista, sin embargo podemos estar mucho más cerca de lo que creemos; En realidad se debe estar más cerca, hay que tomarlo como si estuviera a la vuelta de la esquina.
Los cuatro años no son de espera sino de trabajo, y trabajar no significa tirar un centro al primer palo para que un jugador peine la pelota y le dé lugar a un compañero que aparezca por detrás y anote un gol, sino que se tata de pensar, ejecutar, creer y, desde allí, apoyar un proyecto que tenga como objetivo el campeonato del mundo.
Considero que éste es el verdadero tema a tener en cuenta de ahora en más, al margen que es imposible no analizar lo ocurrido ante Alemania y exponer nuestro parecer. De la única manera en la que hay que intentar borrar lo malo es apuntar a una idea que se identifique con (lo bueno de) nuestro fútbol, y sostenerla a través del tiempo.
Claro que sin consenso dirigencial es prácticamente imposible. La continuidad de Maradona al frente del seleccionado tendrá que ver, en primer lugar, con un proyecto que lo incluya y también con su predisposición para llevarlo adelante. Asimismo, Diego tendrá que analizar errores y corregirlos. Desde qué idea quiere para su equipo, hasta su manejo con la prensa, pasando por las cuestiones que tengan relación con el día a día fuera del campo de juego.
Volvemos a enfrentar otra frustración ante la cual - con razón - exigimos un cambio. Este es el momento para comenzarlo.
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