El equipo de Batista

A medida que los partidos de un ciclo se van sucediendo, el resultado comienza a ser cada vez menos anecdótico. Sergio Batista todavía está empezando a levantar vuelo, mejor dicho su equipo es el que pretende despegar.
Y para que pueda sentirse elevado y con fuerza hace falta rodaje, trabajo, entrenamiento, conocimiento en cada una de sus partes. Todo esto se dá más positivamente en la victoria antes que en la derrota. Siempre fue igual, históricamente.
Y desde este concepto se puede disfrutar el doble del triunfo de esta tarde ante un Brasil que también está en una etapa de crecimiento, con un Mano Menezes como nuevo entrenador tratando de devolverle al Scratch la identidad perdida.
Hoy el partido lejos estuvo de ser bueno. Al equipo todavía le cuesta la tenencia del balón como premisa innegociable, esa que pregona el nuevo DT y que solo pudo desarrollarse en algunos pasajes del juego; Hasta el momento no se ve un mecanismo aceitado, lo que resulta totalmente lógico.
La misión de Batista es la de consolidar al equipo que mantiene la base de Sudáfrica, y no la de formar uno nuevo. Darle rodaje a Javier Pastore para que definitivamente se convierta en la manija del seleccionado, insistir con sus mayores incorporaciones, como Banega y Gago - piezas fundamentales dado el estilo que quiere imponer el ex volante campeón del mundo - ; Asimismo, la incorporación de Andrés D’Alessandro como una alternativa más en la creación es un gran refuerzo, el tiempo que la prueba de Nicolás Pareja junto con Burdisso se impone en la búsqueda de nuevas variantes para la zaga, en la que se encuentra, quizás, a mayor incertidumbre: El equipo continúa con un déficit en los marcadores de punta, sin renovación.
El resto es el conjunto de las superestrellas de nuestro fútbol: Messi, Gonzalo Higuaín, Carlos Tévez, Javier Mascherano, los Milito, etc. El discurso del Checho es alentador. Ojalá pueda convencer a sus dirigidos para llevarlo a cabo. La Copa América espera
Y para que pueda sentirse elevado y con fuerza hace falta rodaje, trabajo, entrenamiento, conocimiento en cada una de sus partes. Todo esto se dá más positivamente en la victoria antes que en la derrota. Siempre fue igual, históricamente.
Y desde este concepto se puede disfrutar el doble del triunfo de esta tarde ante un Brasil que también está en una etapa de crecimiento, con un Mano Menezes como nuevo entrenador tratando de devolverle al Scratch la identidad perdida.
Hoy el partido lejos estuvo de ser bueno. Al equipo todavía le cuesta la tenencia del balón como premisa innegociable, esa que pregona el nuevo DT y que solo pudo desarrollarse en algunos pasajes del juego; Hasta el momento no se ve un mecanismo aceitado, lo que resulta totalmente lógico.
La misión de Batista es la de consolidar al equipo que mantiene la base de Sudáfrica, y no la de formar uno nuevo. Darle rodaje a Javier Pastore para que definitivamente se convierta en la manija del seleccionado, insistir con sus mayores incorporaciones, como Banega y Gago - piezas fundamentales dado el estilo que quiere imponer el ex volante campeón del mundo - ; Asimismo, la incorporación de Andrés D’Alessandro como una alternativa más en la creación es un gran refuerzo, el tiempo que la prueba de Nicolás Pareja junto con Burdisso se impone en la búsqueda de nuevas variantes para la zaga, en la que se encuentra, quizás, a mayor incertidumbre: El equipo continúa con un déficit en los marcadores de punta, sin renovación.
El resto es el conjunto de las superestrellas de nuestro fútbol: Messi, Gonzalo Higuaín, Carlos Tévez, Javier Mascherano, los Milito, etc. El discurso del Checho es alentador. Ojalá pueda convencer a sus dirigidos para llevarlo a cabo. La Copa América espera
Comentarios