Prigioni y su rol en la Gran Manzana
nota que escribí para pickandroll.com.ar
El rumor sobre la llegada de Pablo Prigioni a
la NBA se conoció semanas atrás, cuando trascendió que Glen Grundwald, general
Manager del equipo, y Mike Woodson – entrenador – cenaron con el cordobés y le
mostraron su interés para que vistiera la famosa camiseta de los Knicks.
El base, sin dar mayores detalles del encuentro, confesó que el cónclave existió y que no había vuelto a tener noticias al respecto. Hoy, ya siendo un Knickerbocker, Pirgioni debe sentir un gran orgullo de pertenecer a un grupo de elite, y tras los Juegos Olímpicos de Londres se enfocará de lleno nada menos que en terminar su carrera en la mejor liga del mundo.
Cuando ese momento llegue, su cabeza automáticamente aterrizará en la Gran Manzana y cambiará el “chip celeste y blanco” por el de la glamorosa NBA; Allí empezará a tallar el estilo que siempre lo marcó con el agregado de lo que los Knicks le pidan y esperan que él de en el equipo.
Las características de Prigioni son muy conocidas por todos; Es un base que piensa más en pasar que en mirar el aro rival, tiene una visión de juego envidiable, mucha capacidad para asistir. El dato que falta conocer es qué pretenden de él, qué le transmitieron – si es que lo hicieron - en aquella mencionada velada.
New York estuvo a la deriva durante tres cuartos de la temporada pasada, lo que desató la salida de MikeD’Antoni; En su reemplazo llegó Woodson como técnico interino, aunque más tarde lo ratificaron en el cargo tras haber “ordenado” las cosas y clasificado a la postemporada, donde cayeron en primera ronda.
Uno de los grandes problemas de los Knicks fue precisamente en la base; Baron Davis solo pudo jugar 29 encuentro debido a una lesión, y de esa manera D’Antoni nunca logró encontrar un reemplazante natural; Mike Bibby no fue solución. Jeremy Lin tuvo su momento de gloria, le dio una gran mano al equipo pero se lesionó antes de la finalización de la temporada regular y no jugó los playoff.
Ahora, tanto Davis como el ex base de los Sacramento Kings son agentes libres, y hasta el momento no se sabe qué ocurrirá con ellos. Por su parte, la renovación de Lin se está haciendo esperar ya que New York debe igualar la oferta que hasta el momento los Houston Rockets nunca le hicieron (de todas maneras, es casi un hecho); Por lo pronto, los de la Gran Manzana ya se aseguraron un jugador garantido para la posición de armador: El gran Jason Kidd.
El ex Dallas y Phoenix sería el encargado principal de conducir las ofensivas de los Knicks, como así también de aportarle experiencia a Lin, un rol para el que también querían a Prigioni. Con Kidd al mando, y “Linsanity” con características más ofensivas, el cordobés estaría a la orden para suplir al veterano de 39 cuando éste descanse y, en ese lapso, intentar que Amare Stoudemire y Carmelo Anthony logre congeniar su talento.
Claro que, por el momento, son todas conjeturas. La euforia por su llegada a la NBA está muy fresca, todavía queda nada menos que la cita olímpica por delante, y recién después de Londres comenzará a develarse el misterio.
El base, sin dar mayores detalles del encuentro, confesó que el cónclave existió y que no había vuelto a tener noticias al respecto. Hoy, ya siendo un Knickerbocker, Pirgioni debe sentir un gran orgullo de pertenecer a un grupo de elite, y tras los Juegos Olímpicos de Londres se enfocará de lleno nada menos que en terminar su carrera en la mejor liga del mundo.
Cuando ese momento llegue, su cabeza automáticamente aterrizará en la Gran Manzana y cambiará el “chip celeste y blanco” por el de la glamorosa NBA; Allí empezará a tallar el estilo que siempre lo marcó con el agregado de lo que los Knicks le pidan y esperan que él de en el equipo.
Las características de Prigioni son muy conocidas por todos; Es un base que piensa más en pasar que en mirar el aro rival, tiene una visión de juego envidiable, mucha capacidad para asistir. El dato que falta conocer es qué pretenden de él, qué le transmitieron – si es que lo hicieron - en aquella mencionada velada.
New York estuvo a la deriva durante tres cuartos de la temporada pasada, lo que desató la salida de MikeD’Antoni; En su reemplazo llegó Woodson como técnico interino, aunque más tarde lo ratificaron en el cargo tras haber “ordenado” las cosas y clasificado a la postemporada, donde cayeron en primera ronda.
Uno de los grandes problemas de los Knicks fue precisamente en la base; Baron Davis solo pudo jugar 29 encuentro debido a una lesión, y de esa manera D’Antoni nunca logró encontrar un reemplazante natural; Mike Bibby no fue solución. Jeremy Lin tuvo su momento de gloria, le dio una gran mano al equipo pero se lesionó antes de la finalización de la temporada regular y no jugó los playoff.
Ahora, tanto Davis como el ex base de los Sacramento Kings son agentes libres, y hasta el momento no se sabe qué ocurrirá con ellos. Por su parte, la renovación de Lin se está haciendo esperar ya que New York debe igualar la oferta que hasta el momento los Houston Rockets nunca le hicieron (de todas maneras, es casi un hecho); Por lo pronto, los de la Gran Manzana ya se aseguraron un jugador garantido para la posición de armador: El gran Jason Kidd.
El ex Dallas y Phoenix sería el encargado principal de conducir las ofensivas de los Knicks, como así también de aportarle experiencia a Lin, un rol para el que también querían a Prigioni. Con Kidd al mando, y “Linsanity” con características más ofensivas, el cordobés estaría a la orden para suplir al veterano de 39 cuando éste descanse y, en ese lapso, intentar que Amare Stoudemire y Carmelo Anthony logre congeniar su talento.
Claro que, por el momento, son todas conjeturas. La euforia por su llegada a la NBA está muy fresca, todavía queda nada menos que la cita olímpica por delante, y recién después de Londres comenzará a develarse el misterio.

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