¿La última función?
Se terminó la vorágine deportiva
por excelencia. Londres 2012 ya es historia y de inmediato se empieza a pensar
en lo que será la fantástica fiesta de Río de Janeiro 2016, pero para eso
todavía falta un poco, Por ahora hay que terminar de saborear lo que nos dejó
la cita inglesa.
La gran mayoría de las historias
que involucran a nuestro deporte en este tipo de competencias no culminan con
el mejor sabor, no nos dejan en el paladar ese tentador gusto que nos invita a
seguir degustando; Todo lo contrario, en varios aspectos predomina lo amargo,
pero ese no es el motivo de este post.
Porque se terminaron los Juego
Olímpicos y con ellos queda sobrevolando la duda de poder volver a ver a dos de
los máximos exponentes de la historia de nuestro deporte en su plenitud: Las
Leonas del hockey y la
Generación Dorada del básquetbol, quizás el mejor
seleccionado argentino de cualquier disciplina de todos los tiempos.
Puede ser que la expresión “en
plenitud” no sea la correcta, sino que debería emplearse “de forma completa”,
porque en ambos casos puede haberse cerrado una etapa de las más gloriosas. Por
el lado de las chicas, cosecharon el cuarto podio en forma consecutiva tras
ganar medalla de Plata en Sidney 2000 y Londres, y de Bronce en Atenas 2004 y Beijing
2008, y ahora se enfrentan con ese momento en el que nadie piensa hasta que
amenaza y enciende la nostalgia: Puede haber sido el último partido de Luciana
Aymar con la casaca nacional.
La misma situación está planteada
en el mundo del básquetbol nacional, con la eventual partida de la selección de
Emanuel Ginóbili, el mejor jugador argentino de todos los tiempos. Manu viene
siendo el principal bastión de la Generación
Dorada - hoy llama “El Alma Argentina” – en los últimos 10
años, y es lógico que a esta altura de su carrera piense en decir adiós.
Lucha, quien con su talento - y
belleza - logró ser un ícono del marketing desde el hockey y que Nike se fije en ella, había
estirado su participación con los colores patrios luego de haberse consagrado
campeona mundial en Rosario 2010. En aquella premiación final tras derrotar a
Holanda por 3 a
1, la gente que colmó el estadio se unió en un grito que rezaba “Lucha no se
va”. Y no se fue; Continuó haciendo magia con su stick en el psicodélico
sintético azul londinense para seguir regando de gloria al deporte argentino.
Al arribar a la Argentina , la rosarina
sostuvo: “Todavía no sé qué voy a hacer. Era llevar la bandera, mi último juego olímpico. Fue
un momento histórico en mi carrera y disfruté muchísimo de ser la representante
del deporte de mi país”.
Ginóbili
se encuentra en una posición similar. Los JJ.OO de Londres estaban llamaos a
ser el último torneo en el que se pueda ver a la Generación Dorada ,
ya que más adelante algunos miembros, entre los que se contaba a Gino, daría un
paso al costado.
Pero
algunos sostienen que el cuarto puesto en tierras británicas puede que no haya
sido el fin de esta camada, y ya se apunta al mundial de España 2014. "Faltan dos años para el próximo
torneo, hay tiempo, quiero reflexionar, meditar con mi familia para ver qué
hago", contó el bahiense, que a sus 35 años no solo le dio todo a la
albiceleste, sino que seguramente cada vez más sentirá la necesidad de
compartir más momentos con su esposa y mellizos.
Ellos
necesitan tiempo y nosotros esperaremos. El futuro dirá si Londres 2012 fue la
última función de estos dos monstruos del deporte mundial.


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