Copa Davis: Otro año que se va
Luego de un primer set larguísimo
(uno hora) volvió a darse el resultado que todos esperaban cuando la pareja
checa, integrada por los singlistas del día anterior, ganó sin atenuantes ante
la de Eduardo Schwank y Carlos Berloq 6-3, 6-4 y 6-3. Minutos después, cuando el
bullicioso público abandonaba el Mary Terán de Weiss, los pasillos que iban
desde las cabinas de transmisión hasta la sala de prensa se llenaron de
rumores, y no de los mejores.
La ausencia de Del Potro para el
domingo era la noticia que buscaba salir, como cuando se mantiene una corriente
de agua desenfrenada mediante un dique. Luego de sus emotivas declaraciones, de
su llanto aún más conmovedor tras obtener el primer punto, la raqueta número
uno de Argentina estaba por dar la peor noticia del año en materia tenística; La
Copa Davis volvía a esfumarse.
La información que todos quería
en forma negativa, finalmente llegó de manera positiva y explotó en la sala deprensa del Parque Roca, primero, y en todo el país mediante el incesante eco
que generaron los medios de comunicación.
Adiós al sueño una vez más, como
tantas otras veces ocurrió. Sin la
Torre de Tandil, a las esperanzas de albergar una nueva final
- que hasta ese momento no se sabía se era ante España o Estados Unidos - la palabra “milagro” le quedaba chica. Era
imposible.
Nunca una Copa Davis para nuestro
país se desentendió de rumores, malos entendidos, peleas, roces. Históricamente
este certamen le ha sido esquivo a la Argentina , y como siempre las aguas quedaron divididas
dentro del público, que en gran parte despidió con silvidos (y algunas cosas más)
a del Potro consumado el pase a la final de los checos. En las afueras del
estadio pude escuchar el enojo de muchos por la ausencia de Delpo, y no tanto
la desazón.
Se habla de la mala relación del
tandilense con Martín Jaite, de lo mal que le cayó al equipo sus declaraciones
al confirmar su presencia sin siquiera haberse entrenado con ellos. Dicen los “especialistas”
que el armado de un grupo ha sido misión imposible a lo largo de los años, y creo
que el tenis nuca deja de ser un deporte individual y por ende se necesita de
una buena producción de cada uno de los integrantes, aunque quizás sea el
compromiso lo que no debe resignarse.
Este deporte ofrece varios condimentos
porque es netamente individual, sin embargo se enfrenta a una situación de
equipo, una mezcla que casi ningún otro experimenta; El tenis cambia su fisonomía
cuatro veces al año en su calendario para que cada jugador deba salir a la
cancha por los colores de su país y no ya pensando en su carrera, si es que así
lo desea.
Del Potro optó por jugarla, aunque
su muñeca impidió que lo hiciera hasta el final ¿Hay que culparlo por eso? No
existen muchos casos de tenistas que arriesgan su futuro – inmediato o no – por
una causa nacional. Pero lo que no se acepta es la actitud fuera de la cancha,
su manejo tanto con el cuerpo técnico como con sus propios compañeros; De
hecho, Martín Vassallo Arguello – fue sparring del equipo –, en mi parece
equivocadamente, lo dejó bien en claro a través de un tweet, venerando la
figura de David Nalbandián al tiempo que dejaba en evidencia a Delpo.
Otro años más con diferentes
excusas que exceden a lo tenístico. Por eso duele aún más que la
Copa Davis continúe siendo un anhelo.
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