Martino, para seguir con la historia
Comenzaba el mes de
marzo y la noticia ya dejaba helada a media ciudad de Rosario. Gerardo Martino, quien había
llegado a Newell’s para salvar al equipo de las garras del fantasma del descenso
y lo convirtió en uno de los principales exponentes futbolísticos de la
Argentina, anunciaba que una vez culminado el torneo Final – del que se
consagraría campeón – dejaría su cargo.
Nadie se preguntó
porqué, debido quizás a que la respuesta era obvia: La penosa desorganización y
la locura generalizada con la que convive el fútbol en nuestro país son argumentos
más que suficientes para ahuyentar a las personas que, como Martino, sienten una
filosofía de trabajo que escapa a la estructura que conocemos por aquí.
"Siempre dije que cuando uno trabaja en el fútbol argentino, no
tiene que hacerlo jamás pensando que va a cambiar algo", decía el Tata al poco tiempo
de asumir en Newell’s y de ver que ni siquiera una persona
con ideas claras podía domar la vorágine.
Hoy, ese mismo Martino
que elevó el listón de la selección paraguaya y que hizo de su Newell’s el equipo que todos
queremos ver, es noticia porque nada menos que Barcelona lo eligió como técnico; Se sabe
que Barcelona elige una forma de trabajo, y no solo una buena racha de triunfos. El estilo de
Martino, su filosofía, sus antecedentes y modelo son aplicables a un club como el catalán,
donde el “cómo” y el “qué” son inseparables.
La búsqueda por la
tenencia de la pelota y el arco de enfrente son irrenunciables en los papeles de Martino, que
seguramente deberán cotejarse con los de un Barcelona que presenta un estilo, una
historia, y un grupo de jugadores consagrados y bien ensamblado: Llegar a un lugar donde
todo parece perfecto para mantenerse en el éxito representa un desafío muy complicado,
tanto o más que el de empezar de cero; Algo similar le ocurre en Munich a Pep Guardiola,
el padre de la criatura.
Como para comenzar a inyectarle
características propias, Martino ya estaría pensando en sumar a un central, que
es lo que Barcelona estaba buscando antes de la triste salida de Vilanova; Como
la posibilidad de sumar a Thiago Silva se cayó, de inmediato surgieron los
nombres de Walter Samuel y Santiago Vergini para integrar la saga Blaugrana.
La dirigencia de
Barcelona, encabezada por Sandro Rossel y Andoni Zubizarreta, debió enderezar el
rumbo de un avión que, en un segundo, parecía irse a pique. Gerardo Martino fue
una sorpresa que el secretario técnico tenía guardada, para alegría de todo
nuestro país.

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