Warriors - Cavs: Todo listo


Desde los últimos días del mes de octubre, cuando la 2016/2017 de la NBA levantó el telón, nadie podía sacar de su cabeza la idea de que Warriors y Cavaliers volvieran a enfrentarse en las finales. Siete meses y casi cien partidos después, el deseo se convirtió en realidad.

Esta noche, a partir de las 22 (hora argentina), comenzarán las finales de la fantástica NBA, que por primera vez en la historia enfrentará por tercera vez consecutiva a los dos mismos equipos. Cleveland y Golden State son los claros dominadores no solo de la temporada que está a punto de finalizar, sino también de los últimos años, algo que quedó firmemente en evidencia: Ambos equipos arrasaron en la postemporada.

Los Cavaliers llegaron a los playoffs sumergidos en algunas dudas. No solo cedieron el número uno de la conferencia Este a mano de los Boston Celtics, sino que su defensa los mostraba vulnerables. Sin embargo, pese a un arranque con problemas ante los Indiana Pacers, los inconvenientes fueron corregidos poco a poco, al punto tal de convertirse en una máquina. Su camino a las finales fue contundente: Barrida ante los Pacers y los Raptors, y un claro 4-1 frente a Boston. En total: récord de 12-1.


La marcha de los Warriors no fue menor. Los de San Francisco también tuvieron un paso arrollador por esta postemporada habiendo barrido las tres series previas, ante Portland, Utah y San Antonio, lo que los depositó en la final con un registro de 12 victorias y ninguna derrota. Que ambos rivales lleguen con una o ninguna derrota es algo que no ocurría desde 1950.

Si bien el equipo de Tyron Lue cuenta con jugadores en un gran nivel, sobre todo si de su “Big Three” se trata, la lupa vuelve a ponerse sobre LeBron James. El “Rey” disputará su séptima final en forma consecutiva, la octava de su carrera. Hasta el momento tiene un récord de 3-4, y ahora no solo irá con la gloria personal, sino para devolverle a Cleveland el sabor al triunfo: el año pasado le dio a la ciudad el primer anillo en 52 años, ahora va por el “repeat”.

Del otro lado quizás esté el equipo que mejor básquetbol ha desplegado en la temporada, y sin dudas que un eventual primer campeonato para Kevin Durant sería una noticia en sí misma. El alero, cuatro veces máximo anotador de la NBA, jugó su única final en 2012 y la perdió, justamente ante el Miami Heat de LeBron, Wade y Chris Bosh.


Tras año sin poder alcanzar el objetivo en Oklahoma City, decidió emigrar a San Francisco para unirse a los “Splash Brothers” (Stephen Curry y Klay Thompson) y a Draymond Green para cumplir su sueño, y devolverle a los Warriors la corona obtenida - luego de 40 años - en 2014.


La serie es al mejor de siete partidos, con un formato de 2-2-1-1-1. La ventaja de cancha es para los Warriors, ya que fueron los dueños del mejor récord de toda la liga durante los 82 partidos de la fase regular. Será un dueño histórico, plagado de matices. Llegó el momento de dejarse llevar.

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