La puerta de escape de Bielsa

 

Todavía deben estar temblando las paredes de la sala de conferencia luego de
las declaraciones magnánimas de Marcelo Bielsa como consecuencia de los incidentes ocurridos tras la eliminación de su equipo a manos de Colombia, por las semifinales de la Copa América.

Cuesta encontrar en esta era moderna del fútbol, en el que el deporte flota como un bote de madera entre la embravecida marea del marketing, la exposición, los intereses económicos, el poder político y los medios de comunicación, respuestas como las que Bielsa vertió en rueda de prensa. Se animó a decir lo que nadie dice, lo que él mismo confesó que no quería decir por miedo a eventuales represarías.

Bielsa se sentó a contestar preguntas, pero denunció; y lo hizo como nos tiene acostumbrados: Con su manera tan histriónica, sincera y, por momentos, desenfrenada. Hasta dio la sensación de que el entrenador estaba al borde del desmayo.

Entre la sucesión de descargos que dio el ex entrenador de Newell’s y Vélez en Argentina, también contó que durante los seis años en los que dirigió a la selección de nuestro país (1998/2004), atravesó situaciones “mucho más graves que esta”, a las que calificaría de “bebé de pecho” ¿Cuáles son esas situaciones que Bielsa nunca pudo decir? ¿Por temor a quién? Esa es una gran incógnita que me queda.

De lo queda ninguna duda, más allá de sus excelentes respuestas, es que Bielsa odia a la prensa. Y como no puede atribuirsele este sentimiento solo a él (que quizá sea el ´único que lo expresa de esa forma), habría que hacer el ejercicio de preguntarse si el error que se comete desde este lado es “solamente” ser servil al poder de turno.

Es prácticamente imposible no empatizar (utilizo esta palabra por estar muy de moda) con Marcelo, porque se mete contra los que nadie quiere/puede: El poder de la CONMEBOL, la FIFA, y el mismísimo Estados Unidos (¿a quién lo le heló la piel cuando pronunció las palabras FIFA Gate?).

Ahora resta estar atentos a una posible sensación, esa a la que Bielsa dijo temerle, a la deportiva. Uruguay, que peleará por el tercer puesto de esta Copa, se ubica se ubica segundo en la clasificación al mundial 2026, que precisamente se jugará en los Estados Unidos, en coorganización con Canadá y México.

Bielsa habló, abrió su puerta de escape, y todos nos encolumnamos detrás suyo; porque es el que se animó. Los demás seguiremos escondiendo la mano.

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