CASO COSTAS

¿Porqué queremos tanto al fútbol? Eso es una cuestión sociológica y cultural. Nos puede llegar a causar mucho daño, pero seguis atrás.
A Gustavo Costas lo hirió y hasta pensó en renunciar a su puesto de Dt, pero se quedó "por la gente y por lo jugadores". Por Racing, club de sus amores. Nuestro fútbol se sostiene con amor, sin éste no tendría más vida.
Quedó más que claro que la relación Costas-Blanquiceleste está quebrada, como había ocurrido con Merlo hace no mucho tiempo. Fueron a buscar a otro entrenador y se quizo ir, pero su amor pudo más que la humillación. El de él por Racing, y el de la gente hacia él.
Comentarios